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Y en el último día del mes en el que partiste

Y el primer día del reinicio del volver A hacer lo que tanto me gusta. El amor lo abarca todo, sabes, El amor se va y aprehendo (con “h”) de la libertad. El amor me coquetea otra vez, regresa y aprehendo  Todavía no se qué. Apenas empiezo mañana, pero allí está,  sin importar por cuál canal se manifieste, allí está …¡No! ¡Aquí está! Una vez mas, en la vida me encuentro con la oportunidad de enamorarme Y este caudal me emociona, me vuelve a invadir, m e completa. Cómo me excita la idea de tu regreso… La junta de mañana, el pago de mis honorarios, la prueba de Elisa; La donación sanguínea, las ganas de dormir y descansar, lo fácil que todo se da, lo difícil que resulta negármelo. La excesiva actividad, la recurrente actividad, este ambiente norteño, este trago de fría beerea y ¡Ah…! Ver en Tumblr.

Y como disfruto esta inmersión

En el ejercicio de comprensión y de perdón de todos -y de todo- con los que me relaciono. Tal vez por esto siento tanta excitación al saberte planeando un viaje y al compartir tu partida. ¡Como me llena el recuerdo de esas lágrimas que no pudiste  (tal vez no quisiste)  ocultar y tu aguerrida resistencia a voltear mientras te alejabas de la máquina de rayos "X" y comenzabas la espera final. Por la noche, al igual que en ese momento, sentí que si hubiese tenido cadenas para impedir que te fueras lo hubiese hecho. El recuerdo se incrementa y se vuelca aún mas intenso, casi tan intenso como el que ahora invade mi terrenal cuerpo.: si tuviera esas cadenas para impedir que te fueras, en este momento las destrozo; las hago tan añicos para que me permitieran aferrarme a la llave que llevas en el bolso. La distancia física obligada en nuestros actuales días me ha permitido aprehender que el amor que creo (no de creer, sino de crear) y el que genero por tí y contigo, es de ta...

Recostado en estancia intercerámica

Me miro en esta posición cálida, me reconozco en semicírculo.  Mi espina dorsal forma una curiosa curvatura que zigzaguea  hacia mis pies cuyas plantas forman la casi perfecta redondez de tu punto que pareciera un signo de interrogación. Así me veo -o imagino verme- y así me siento, así vivo y así no vivo. Llenos de dudas y miedos transitamos por la vida como signos de interrogación  (solo basta ver a tantos que corvan la mirada al caminar)  como la coleta interrogativa. Ya casi en vigilia me estiro y una corriente de vida transita por todo mi cuerpo, desde las yemas pedícuras hasta el extremo del copete. Esta sensación me colma, me llena; totalmente, el vello se me eriza y disfruto de esta erección matutina. El círculo dibujado por mis pies es -ahora y aquí- una esfera que cambia de extremo y se une a mi cuerpo a través del cuello . En la tarde anterior, al mirar mi imagen escurridiza en el semiclaro charco formado en el empedrado que me lleva a la cas...

Y esta noche estoy seguro

De que es imposible que nos miremos. Muchas veces he estado seguro de esto pero... Esta noche seguro estoy de la imposibilidad de besarnos... Igual pasamos la mayoría de las noches sin besarnos pero... Esta noche, como nunca, siento la presencia tuya al otro lado del mundo. Tu invernal estancia se abraza a mi lluvioso verano y así nuestra inevitable inconsciencia física   (¿quise decir indecencia?)  se llena con tu recuerdo húmedo y tibio... lácteo cabruno. Cómo me quiere pesar ahora la incertidumbre de tu regreso; de tu espacio vacío -mas no vacío- en nuestra almohada y miro la ventana llorar... bien podría ser la escurridiza presencia torrencial; bien podría ser que se  empatiza  con lo que ahora siento y -al escurrirse- me evita la pena de continuar pariendo lágrimas y versos. ¡Qué bendición es que las ventanas no tengan recuerdos ni sepan escribir. Ver en Tumblr.

Con tan poco papel y este tintero casi seco (variación)

Me visita un chillido que atraviesa mi cuerpo y siento que te nostalgio demasiado... ¡Flaca! Te extraño y sin embargo doy mi vida porque no estés aquí, que sigas allá... ... caminando como si la vida fuera este último pequeño trozo de papel y tú, esta antaña pluma fuente que ágil y segura acaricia la casi totalidad del breve espacio de mi reciente recibo de cajero automático que, al voltear, dejo de escribir. Ver en Tumblr.

La presión del breve espacio

... en donde no te encuentro se intensifica; como la avioletada luz del breve espacio que opaca la magnetizada música ambiental y da paso al intérprete de canciones cubanas, urbanas, buenas y viejas... y permanentes. Silvio, Pablo y -bueno, hasta un poco de Sabina- la reconstrucción de tí en el breve espacio entre el logosímbolo bancario y el final del papel donde aparece en azabaches líneas significantes la pesadez de tu ausencia: fuerte, acelerada, tan llena de tu vaciedad; tan incomparablemente intensa como la excitación por el deseo de sentirte respirar sobre mi pecho y beberme tus sueños; como la excitación de verte cruzar la sala de arribos internacionales y escucharte sentir la añoranza de -aún no se cuántos días de lejanía- todo lo que traigo de regreso y entre todo (tal vez, sobretodo) el deseo de volverte sentirnos abrazados. Y recordarte y saberte tan plenamente dentro de la vida de éste que ya no encuentra mas espacio para continuar escribiendo en un espacio reducido a...

Sabineando...

EL HOMBRE DEL TRAJE GRIS... Algunas culturas en el mundo occidental moderno lo conciben como "el último de los siete"; para diversos miembros de otras es el primero de la semana o el día de descanso, el de asueto, el del encuentro con Dios.  El domingo, el de la angustia pre laboral. Para mí no es mas que una rotación mas del globo, desde la aurora hasta el ocaso, en la que se dejó sentir la magia de la belleza.  Todo empezó cuando aquella negra noche -perfumada con pachuli-, en que la ciudad pinta sus labios de neón; rendido de sueño la luz apagué cuando oí una fuerte voz que me gritaba "¡Soy del color de tu porvenir"!  En mi cama de pronto me vi despertar y siguiendo la voz del instinto, fui cambiando de dueño y de lugar. PONGAMOS QUE HABLO DE... El punzante aroma a aceite quemado que ronda por los pasillos de  mármol desliza hasta cubrir cada aliento, cada fosa, cada poro, cada pensamiento. El convoy arriba  mis ideas y las absorbe con el nunca ...