| | Siempre presente durante Un Segundo, hermosa Dama de mis dulces sueños de a deveras… y en las suaves notas de mis madrugadas aisladas de ti y tan solo deseándote y en absoluto también “...por mi voluntad”
Acuosa ternura que revolotea y se manifiesta como habitante en mi mente, radial y radical suspiro que desata mi cuerpo cuando te puse las cartas sobre la mesa para escuchar a tu boca en desacuerdo con tu ser… ¡Cómo Va a Ser! Sólo por este insante, nuevamente haz de ser tú… para hoy y para siempre, por ser siempre y para siempre mi aroma de los “buenos días”; mi suspiro borracho de las ansias de que estés aquí; mi alegato absurdo para que regreses; mi nostalgia rota por tu presencia en mi recuerdo; porque por siempre eres lo que se que ha de ser mi mujer; porque aún ahora amanezco en nuestro lecho con el sabor amargo de mi "Error". . Ahora habitas en mi vida como el clamor al cielo por saber que hoy pueda llover "Gotitas de Miel". Hoy y siempre sólo durante un instante. "Que bendición". que esté ahora en este instante. Héctor Morales Cano |
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Sunday, November 17, 2002
Siempre Presente
Tuesday, February 22, 2000
FERMENTAR ES EMPEZAR A VIVIR;
comenzar a madurar. Nacer uva suave y bañarse de sol y manos; de manos y de sol.
De repente ser cortado del racimo
aplastado por píes ajenos
desplazado entre amores terrenos
y emprender la madurez, di'vino.
Vino joven, amargo, indiscreto y sediento;
volátil aroma y escaso cuerpo, ser violento e indecente
y en la oscuridad húmeda adolescente
guardrse acostado y seguir creciendo.
Fermentar es seguir creciendo.
Amar es jugar al amigo
y amar enemigos de vez en cuando.
Amar es juntarme contigo,
amar es seguir fermentando.
Al amar se madura guardado
a los ojos ajenos del otro;
amar es surcirse lo roto,
amar es seguir fermentando.
Recuerda que el vino maduro nuba de armonía
terciopelo sorbo de robusto cuerpo, afrutado aroma y color intenso
vejez que revive el blanco gradiente del lienzo.
Fermentar es el arte inmenso, de vivir intenso cada día, un día.
Demasiado vino emborracha el cuerpo
demasiado amor emborracha el alma;
tanto, tanto vino que mata la calma,
tanto, tanto amor que me vuelve eterno.
Fermentar es vida con moderación
bailar y cantar una nueva canción;
madurar a tiempo, sin prisa y chispando...
Fermentar, entiendo, es seguir amando.
Héctor Morales C. 21/Feb./2000
A propósito de la pregunta al aire ¿que es fermentar?, en el programa “Noches mágicas” de Radio Centro.
Wednesday, February 16, 2000
AMAR ES FIDELIDAD;
... y viceversa.
Amar es poder conocerme a tí... amar es alejarme cada vez más de lo que creo que eres y acercarme cada vez un poco a lo que realmente eres; amar también es acercarme a lo que realmente soy y alejarme de lo que creo que soy.
Amar es conocerme y conocerte; alejarnos de lo que creemos que somos y acercarnos a lo que realmente somos. Amar es acercarnos a nosotros mismos y también acercarnos a la verdad de ese algo llamado nosotros.
Amarte es conocer a la mujer que nunca antes conocí.
Amarte es tener lo que nunca había tenido.
Amarte es ser lo que nunca había sido.
Amarte es tolerar como nunca había tolerado.
Amarte es crecer como nunca había crecido.
Amarte es hacer lo que nunca había hecho.
Amarte es dejar de hacer lo que nunca había dejado de hacer.
Amarte es disfrutar como nunca había disfrutado.
Amarte es vivir lo que nunca y como nunca había vivido.
Amarte a tí es amar como nunca antes había amado con nadie.
A propósito de Nadie en Particular
Héctor Morales C. 15/Feb/2000
En algún caf´é de Santa Fé
Monday, September 19, 1994
¿Y fuera de aquí?...

... una vida cotidianamente real donde se hace lo que se puede hacer y que a veces no coincide con lo que se quiere o se necesita.
Binario mundo: tú la musa, la razón de la existencia, el referente único, la creación; yo el creador. Aquí dentro estoy a salvo pues eres mía sin ser afectada por nada más... - ¿insípida liberación?
- por su puesto pero, así debe ser: breve, libre de la eternidad... ¡bendito!
Ésto no es un acto supremo, es sólo una forma de amar, amar creando sin construir. Fluir parcial pero libre y sin las posibles desagradables consecuencias de las exigencias de lo que está fuera de aquí.
Por eso estoy aquí, amándote dentro de un encuadre impreso, al interior de un terreno digital, binario. Así puedo poseerte, sólo así quiero liberar en ti mi profundo deseo,
¿y fuera de aquí?... nuestro mundo, tan cotidianamente real.
Amo, entonces, la brevedad de tu presencia; la ternura incuestionable de tu mirar prófugo y esa sonrisa fugaz que te hace dueña del lugar, de ese lugar que es mi espacio físico y de este lugar que eres tú y es sólo mío.
Recorrer la estructura de tus piernas mientras me apodero de la mirada y el aliento que generas; viajo por la melancolía de tus espacios llenos, otorgados; transitas, tal vez sin saberlo, por el sutil y discreto espacio que mi corazón se empeña en reservarte; coincidimos en el casi imperceptible momento en que al cruzar las miradas nos abstraemos, nos poseemos y luego, nuestros trenes reanudan su camino.
Nuevamente permites que te haga el amor, aquí y ahora, pues eres ya -aquí y ahora- parte de esta realidad creada donde todo está permitido y la única prohibición la determina el límite de nuestra imaginación. Amar depositándome apasionadamente en tu virtualidad y sentirte sintiendo, creando; agotándote... agotándome y ya.
¿Y fuera de aquí?... seguiré disfrutando respetuosamente de tu presencia; no habrá cabildaciones que inhiban la evolución de lo que es y será; podremos vernos sin desgastar energía imposible de liberar allí; seguiré siendo lo que para ti soy... seguirás siendo la muñeca de la boca de fresa y ojos almendra.
HMC 19\Sept\1994



